¿Cuál es la enfermedad nacional que envenena la vida de los peruanos según Mario Vargas Llosa?
May01

¿Cuál es la enfermedad nacional que envenena la vida de los peruanos según Mario Vargas Llosa?

En El pez en el agua, autobiografía de Mario Vargas Llosa, publicada en 1993, el escritor peruano narra importantes pasajes de su vida, como su niñez (resalta la dura relación que tuvo con su padre), juventud, vida universitaria, actividad literaria y la conocida trayectoria política que lo llevó a postular a la presidencia del Perú en 1990, cuando perdió en segunda vuelta contra Alberto Fujimori. Entre diversas anécdotas del libro, el novelista no solo narra sucesos sino también opina –como también lo hace en diversos artículos y ensayos– sobre la idiosincrasia peruana, la política, el poder, la Literatura, entre otros temas. En las primeras páginas de El pez en el agua, por ejemplo, Vargas Llosa cuenta la relación conflictiva entre sus padres (Ernesto y Dorita), quienes se separaron a los pocos años de iniciar una relación que terminó con la “huida” de este. Según la familia de Dorita, la ruptura fue debido al mal carácter de Ernesto y sus celos enfermizos, sin embargo el escritor aclara en el libro que se trató de un problema más profundo, de una “enfermedad nacional que envenena la vida de los peruanos: el resentimiento y los complejos sociales”. Leamos este extracto: “Pero la verdadera razón del fracaso matrimonial no fueron los celos, ni el mal carácter de mi padre, sino la enfermedad nacional por antonomasia, aquella que infesta todos los estratos y familias del país y en todos deja un relente que envenena la vida de los peruanos: el resentimiento y los complejos sociales. Porque Ernesto J. Vargas, pese a su blanca piel, sus ojos claros y su apuesta figura, pertenecía —o sintió siempre que pertenecía, lo que es lo mismo— a una familia socialmente inferior a la de su mujer. Las aventuras, desventuras y diabluras de mi abuelo Marcelino habían ido empobreciendo y rebajando a la familia Vargas hasta el ambiguo margen donde los burgueses empiezan a confundirse con eso que los que están más arriba llaman el pueblo, y en el que los peruanos que se creen blancos empiezan a sentirse cholos, es decir, mestizos, es decir, pobres y despreciados. En la variopinta sociedad peruana, y acaso en todas las que tienen muchas razas y astronómicas desigualdades, blanco y cholo son términos que quieren decir más cosas que raza o etnia: ellos sitúan a la persona social y económicamente, y estos factores son muchas veces los determinantes de la clasificación. Ésta es flexible y cambiante, supeditada a las circunstancias y a los vaivenes de los destinos particulares. Siempre se es blanco o cholo de alguien, porque siempre se está mejor o peor situado que otros, o se es más o menos pobre...

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Ocho bares del centro de Lima que debes visitar antes de que los clausuren
Nov29

Ocho bares del centro de Lima que debes visitar antes de que los clausuren

Ya que ayer estuvimos otra vez por el centro de Lima, nos acordamos de que hay mucha gente en la capital que todavía teme embriagarse por los alrededores de la Plaza San Martín. Piensan que les robarán un riñón o tendrán un embarazo no deseado apenas pisen el centro, pero no, hace tiempo que dejó de ser el lugar preferido de pirañas y coches bomba. Por eso, te recomendamos dejar por una vez los bares de Barranco o Miraflores para que te des un saltito por aquí. Si aún tienes miedo, puedes ir vestido como Indiana Jones y emprender este safari que hará sufrir de preocupación a tus viejos que te han prohibido cruzar la Javier Prado. Si al final logras ir a estos lugares, te recomendaremos otros bares cruzando el río Rímac, luego otros por la avenida Habich y así, hasta pasar por El Huaralino y llegar a Puente Piedra. Poco a poco, poco a poco serán nuestros… Bueno, en la próxima entrega escribiremos sobre los bares que ya no están con nosotros. ¡No vayan! 1. Bar Bodega Queirolo Si te gustan los bares con pinta antigua, con esos tradicionales andamios, mesas de madera y que además funcione en una vieja casona, pues el Bar Bodega Queirolo te gustará. Es un bar tradicional ubicado entre los jirones Quilca y Camaná, a una cuadra de la Plaza San Martín. Allí podrás encontrar diferentes tragos, pero la estrella es la res y la media res. Para los que no saben lo que es la describimos. Una res consiste en: una botella de pisco, una botella de Gingerale, limón, jarabe de goma, amargo de angostura y hielo. Los clientes se sirven a su gusto. Aquí también puedes hallar comida. Son clásicos el escabeche, el cau cau, el arroz con pollo y la patita con maní. Además existen varios piqueos que puedes disfrutar en mancha. Si vas un viernes o un sábado en la noche te codearás con escritores, políticos, artistas en general. Es el bar favorito de muchos periodistas y literatos. Por aquí han pasado grandes escritores que aún lo frecuentan como Oswaldo Reynoso, la agrupación Hora Zero, entre otros nuevos escritores que llegan de universidades como San Marcos o Federico Villarreal. Al fondo incluso está el Salón Hora Zero. Date una vuelta y nos cuentas. 2. Bar don Lucho También conocido como ‘La rockola’ o ‘Bar de Ciro’. Es la alternativa al Queirolo. Está casi al frente, en el mismo jirón Quilca. También es una casona vieja. La ventaja que tiene sobre el primer bar, es que aquí se puede hallar una vieja rockola que toca dos canciones con solo...

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Fiestas Patrias: trece bellos poemas dedicados al Perú
Jul28

Fiestas Patrias: trece bellos poemas dedicados al Perú

Muchos están de acuerdo en que Perú es un país de poetas y así lo demuestran nuestros grandes representantes como César Vallejo, José María Eguren, Martín Adán, Jorge Eduardo Eielson, Antonio Cisneros, Juan Gonzalo Rose, Marco Martos, entre muchos otros. La lista es interminable. Varios de estos peruanos, en la historia de nuestra poesía, han dedicado algunos poemas a nuestro país, ya sea directamente, o poniendo a nuestro país o a los peruanos entre sus versos. Por eso, hemos hecho esta lista arbitraria, omitiendo desde luego los miles de versos cursis o colegiales que nunca faltan. Sin más preámbulos, aquí van: El Perú Autor: Marco Martos No es este tu país porque conozcas sus linderos, ni por el idioma común, ni por los nombres de los muertos. Es este tu país, porque si tuvieras que hacerlo, lo elegirías de nuevo para construir aquí todos tus sueños. Héroe del pueblo Autor: Washington Delgado Yo construyo mi país con palabras, digo cielo cuando miro el cielo digo luz, agua, corazón y lo demás ignoro. El silencio es profundo pero amo las alturas. Hombres son y mujeres los que alumbran mis ojos y ni voz está con ellos como el aire en que viven. No me importa la muerte si es justo mi combate. Por el amor no por el odio he de sobrevivir. Yo canto en las matanzas, yo bailo junto al fuego, yo construyo mi país con palabras. El bosque de los huesos Autor: Luis Hernández Mi país no es Grecia, Y yo (23) no sé si deba admirar Un pasado glorioso Que tampoco es pasado. Mi país es pequeño y no se extiende Más allá del andar de un cartero en cuatro días, Y a buen tren. Quizá sea que ahora yo aborrezca Lo que oteo en las tardes: mi país Que es la plaza de toros, los museos, Jardineros sumisos y las viejas: Sibilinas amantes de los pobres, Muy proclives a hablar de cardenales (Solteros eternos que hay en Roma), Y jaurías doradas de marocas. Mi país es letreros de cine: gladiadores, Las farmacias de turno y tonsurados, Un vestirse los Sábados de fiesta Y familias decentes, con un hijo naval. Abatido entre Lima y La Herradura (El rincón Hawai a diez kilómetros De la eterna ciudad de los burdeles), Un crepúsculo de rouge cobra banderas, Baptisterios barrocos y carcochas. Como al paso senil del bienamado, ahora llueve Una fronda de estiércol y confeti: Solitarios son los actos del poeta Como aquellos del amor y de la muerte. Todo esto es mi país Autor: Sebastián Salazar Bondy Mi país, ahora lo comprendo, es amargo y dulce; mi país...

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El libro indecente que debes leer para conocer mejor a Charles Bukowski
Jun03

El libro indecente que debes leer para conocer mejor a Charles Bukowski

“El público toma de un escritor, o de un escrito lo que necesita y deja pasar lo demás. Pero normalmente suelen tomar lo que menos necesitan y dejan ir lo que más necesitan”. Charles Bukowski Escritos de un viejo indecente, libro que recoge los textos de la mítica columna en el diario OPEN CITY, es un referente para todo aquel interesado en la vida y obra del último escritor maldito de Norteamérica. Si queremos conocer un poco más al desarrapado, asqueroso, tierno, rudo, crudo, borracho, agrio, ácido, mordaz, sincero, hijoeputa, enfermo, sicópata, racional, irracional Charles Bukowski, leer Escritos de un viejo indecente es indispensable, no solo porque aquí se hayan diversas anécdotas del último escritor maldito de Norteamérica, sino porque también se hayan relatos únicos, artículos sobre la actualidad de su país, y opiniones de un personaje que se desarraigó de su tiempo para trascender un poquito más allá de la muerte, aunque no fue su intención. Escritos de un viejo indecente (Notes of A Dirty Old Man), fue una columna que nació en las postrimerías de la década de 1960, en el periódico underground OPEN CITY. El director de este medio le propuso, mientras se rascaba la barba roja, a un Bukowski cada vez más decadente, si quería tener una columna semanal. Este aceptó con cierta reticencia, luego el nombre de dicha columna se le vino a la mente después de una de las tantas tardes apostando en el hipódromo. Entonces todo era cuestión de redactar. Se sentó frente a la ventana, cogió la maldita máquina de escribir y las palabras empezaron a evaporarse de los dedos (¿o era el humo de los cigarrillos?) para impregnarse en los periódicos que lo soportaron 14 meses. “Libertad absoluta para escribir, lo que te dé la gana”, decía Bukowski respecto a esta nueva tarea, él que vivía como un animal enjaulado dentro de una sociedad con “valores”, neurótica e infestada de prejuicios. La columna tuvo tanto éxito que levantó de inmediato el tiraje del dicho periódico; pero la publicidad aún se hacía esperar, y aunque había diversión y peligro en esa aventura, “diversión y peligro no ponen margarina en la tostada ni alimentan al gato. Y renuncias a la tostada y acabas comiéndote al gato”. A Bukowski desde entonces le llovieron cartas de todas partes, le escribían locos que querían ayudarle a escribir, una secretaria le mandaba dinero, además muchos admiradores le tocaban la puerta de su casa para embriagarse con él; también se presentó un sicólogo que supuestamente quería ayudarlo, pero Bukowski le cerró la puerta en las narices. Fue una aventura que para ser tan buena duró poco, porque...

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Cinco videos de Marco Aurelio Denegri refiriéndose a la “televisión basura” en el Perú
Feb03

Cinco videos de Marco Aurelio Denegri refiriéndose a la “televisión basura” en el Perú

Si bien la llamada “televisión basura” es un mal que sufre medio planeta (quizás más), en el Perú cada día estamos más enmierdados con esta enfermedad y lo peor, según el lingüista y sexólogo Marco Aurelio Denegri, esto se ha convertido en un vicio, casi tan adictivo como la cocaína. El su programa La función de la palabra, el reconocido intelectual ha invertido varios minutos y quizás horas para hablar sobre este tema. Por ello, compartimos estos momentos de delectación televisiva con ustedes. Ahí van: 1. La cacosmia y el enmierdamiento televisivo En este video, Denegri habla sobre la cacosmia (una perversión del sentido del olfato, el cual percibe como agradable y delicioso los olores repugnantes, fétidos y asquerosos). “El hombre es el animal embasurante y basuralizante por excelencia. Es un ser basuralicio. La basura lo atrae irresistiblemente y se complace en ella con delectación y hasta con frenesí”, dice Denegri. De ahí ya pueden entender cómo actúa la televisión basura dentro de nosotros. 2. Adicción a la televisión basura “En el año 1998 dije que así como hay una adicción al alcohol o a la pasta básica, también hay una adicción a la basura. Todavía estamos a tiempo de contener ese alud de basura porque la gente iba a acostumbrarse a la basura. Sigo sosteniendo lo que dije en ese año, pero ahora habría que ser más radical porque ya se produjo el acostumbramiento a la basura”. 3. La televisión basura embrutece “Esa capacidad de asimilación que tiene el televidente término medio de la basura y el carácter adictivo de esta, es lo realmente peligroso. Creo que no se da cuenta la gente porque es un proceso, lo malo es que no hay retorno, no hay posibilidad de desembrutecerse o desidiotizarse”. 4. La televisión basura y la libertad de expresión “Un empresario nunca va a decir, saquen esto porque es basura. No, porque le va a dar rating y un auspicio de alguno millones de dólares”. 5. Televisión y cultura En el video, Denegri hace un recuento de las preferencias televisivas de los peruanos. Nombra varios géneros, como los programas concurso o los reality show, pero destaca que los programas culturales no aparecen en esta lista. “Esta ausencia de la cultura en la televisión no es nueva, pero se ha acentuado”,...

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101 cosas que debes hacer en Lima antes de morir*
Oct06

101 cosas que debes hacer en Lima antes de morir*

Lima no solo es Barranco, Mistura, el Bar Juanito, Berlín o Asia. Lima también es Mesa Redonda, el jirón Quilca o el cerro San Cristóbal. Si bien los lugares “lindis” son conocidos por todos (aunque sea por afuerita), existen otros que debes conocer también sí o sí para que le puedas contar algo a tus nietos, o contar algo mientras haces cola para cobrar tu AFP a los 85 años. Por eso, te pedimos no morirte sin antes hacer estas cien 101 recomendaciones. Algunas, por si acaso, te pueden llevar a la cárcel, pero vale la pena: 1. Comprar tus adornos para Año Nuevo, Navidad o Halloween en Mesa Redonda. 2. Ir a vender tu celular que no usas en Las Malvinas. 3. Comprar las películas más rebuscadas del mundo (y encontrarlas) en el Pasaje 18 de Polvos Azules. 4. Comprar libros viejos en Amazonas. 5. Comer un combinado de tallarín, ceviche y chaifainita en Acho. 6. Comer una butifarra en la alameda Chabuca Granda, con su champú de guanábana y mote. 7. Ir de peregrinaje en Semana Santa al cerro San Cristóbal. 8. Ir al estadio de Matute en un clásico en la tribuna norte o sur. 9. Subirse a la 73A o 73B a medianoche (verás cómo corre, tipo Montaña Rusa). 10. Conocer el mercado de autos robados de San Jacinto y quizás encontrar el tuyo. 11. Ir a comprar antigüedades en La Parada. 12. Entrar a un cine porno del centro: Le París, Tauro, Colmena, Portofino. 13. Emborracharse en el bar Don Lucho (más conocido como bar de Ciro) y poner música de su rockola: 2 canciones por 50 céntimos. 14. Comer anticuchos del “Tío Vísceras” (Caylloma con Quilca) luego de un par de “Margaritos” (Q.E.P.D.). 15. Asistir a un concierto en El Averno (hubiese sido una buena opción). 16. Buscar un 7 colores a espaldas del Congreso de La República. 17. Visitar el Museo de la Santa Inquisición para indignarte por las formas de torturas del catolicismo hortodoxo. 18. Ir al cementerio de Villa María del Triunfo (el segundo más grande del mundo) el 1 de noviembre. 19. Hacer el amor en un hotel del Centro Histórico de Lima. 20. Visitar la iglesia más pequeña de la capital en el jirón Trujillo del Rímac. 21. Ir a un concierto de huayno en El Huaralino, El Guadalupano, El Gran Complejo o La Balanza. 22. Gozar con una yunsa en Puente Piedra. 23. Comprar víveres para la semana en el mercado de Caquetá. 24. Ir de shoping a Gamarra un sábado por la tarde. 25. Comer una raspadilla en la Av. Tacna o en la calle Capón....

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