in ,

Inaugurar una librería en plena pandemia: ¿un acto de locura o resistencia literaria?

En diciembre pasado, Alex Alejandro y Chrisel Arquiñigo se unieron para fundar Ciudad Librera, un lugar donde no solo se puede adquirir publicaciones, sino también pasar un buen rato entre quienes aún prefieren el papel impreso.

 

Hace no pocos años se hablaba de la desaparición del libro impreso debido al avance de la tecnología. La aparición de aparatos como el Kindle, los celulares con pantallas cada vez más grandes, las tablets y demás aparatos de computación hacían pensar en que esta profecía estaba cada vez más cerca de cumplirse. Sin embargo, hasta ahora cada uno -libro impreso y libro digital- mantiene su lugar. Al menos en el Perú, la aparición de editoriales independientes, la demanda por el libro impreso y hasta la aparición de nuevas librerías han sido un buen síntoma tanto para los mismos amantes de los libros como para el propio país cuyos habitantes tienen la fama de leer, en promedio, menos de un libro al año. Pero llegó la pandemia.

En el 2020, esta curva ascendente de la producción editorial tuvo una baja, como casi todas las actividades comerciales en el Perú y el mundo. La pandemia del COVID-19 dio un duro golpe sobre todo a las librerías que tuvieron que cerrar sus puertas para cumplir con la cuarentena obligatoria. Si bien al poco tiempo las librerías pudieron abrir con un aforo limitado, aún han padecido las consecuencias de la enfermedad que ha matado a miles en el planeta. Las que padecen aún más son las que no han sabido adaptarse al avance tecnológico y no apostaron por ofrecer servicios en línea.

Con este panorama, si nos topamos con un amigo que anuncia que abrirá una librería, no dudaremos en decirle que reaccione, que lo piense más de dos veces. Pero si vemos su determinación para hacerlo de todas maneras, no dudaremos en decirle que quizás ha perdido la razón y puede que ello sea consecuencia del encierro y la enfermedad que nos estresa, perturba y amenaza como un buitre afuera de nuestras casas.

Algunos de estos posibles “perturbados” por la pandemia son Chrisel Arquiñigo y Alex Alejandro, dos personas que no cedieron ante el ambiente adverso y mantuvieron su deseo de habitar entre poesía, cuentos y novelas. Con determinación y, sobre todo, con dinero ahorrado, abrieron una librería en una época en la que quizás cualquier economista les hubiese dicho que no lo hagan.

Ciudad Librera es el resultado. Esta nueva librería es parte de un sueño de ambos promotores culturales que conocen no solo el rubro editorial, sino también saben que para mantener vivo este proyecto se requiere el doble de esfuerzo porque vivimos en una de las peores épocas de la historia.

En este refugio ubicado en Magdalena, no solo se puede encontrar publicaciones de todo tipo, sino también se halla un espacio donde los visitantes pueden leer mientras se toman un café, un vino o un peruanazo pisco sour. La librería está diseñada para ser una casa de lectura, un espacio donde además se puede presentar libros, organizar recitales o ser un lugar de encuentro entre quienes degustan el olor a libro nuevo.

“Nos dicen que hay que estar locos para abrir una librería, y más aún en medio de una pandemia; pero nosotros respondemos que la locura es necesaria para alcanzar la felicidad. Este proyecto es un sueño compartido que esperamos brinde el espacio no solo para venta sino para encuentros entre lectores, escritores y talleristas”, comentan los gestores de este nuevo y necesario espacio.

Alex Alejandro, es un promotor cultural que diseñó y dirigió el programa Lima Lee de la Municipalidad de Lima y actualmente es director de la Dirección de Políticas Bibliotecarias de la Biblioteca Nacional del Perú. Mientras que Chrisel Arquiñigo, también promotora cultural, es una profesional que actualmente coordina los talleres virtuales del Fondo de Cultura Económica en Perú.

Si bien por ahora el aforo no es al 100%, Ciudad Librera espera que todo este clima actual, que parece haber salido de alguna historia de terror o ciencia ficción, pase pronto para poder acoger a los lectores como se debe. Por ahora, cuenta con todos los protocolos de bioseguridad para quienes los visiten, y con la atención virtual para quienes deseen un libro en la puerta de sus casas.

Alex y Chrisel saben que todo esto pasará pronto y esperan recibir a sus lectores con los brazos abiertos. Será muy pronto cuando podamos reunirnos nuevamente para celebrar la aparición de un nuevo libro o para aplaudir un poema que alguien acaba de leer.

Datos:

Librería “Ciudad Librera”

Dirección: Avenida Sucre 773, Magdalena del Mar (alt. de la cuadra 36 de la av. Brasil)

Teléfono: 7515275

Web: ciudadlibrera.com

Atención: Lunes a Domingo. 11:00 a.m. a 8:00 p.m.

Comentarios de Facebook

Pablo Picasso según Alejo Carpentier

“Un tren que lleva a Viena”: crónica de Gabriel García Márquez