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Retablo: Una representación artesanal de la realidad peruana

Luego de conseguir 25 premios internacionales, por fin los peruanos podemos ver Retablo, la extraordinaria película del director Álvaro Delgado Aparicio. Al decir “los peruanos” lamentablemente no nos referimos a todo el país porque solo se exhibe en Lima y algunas otras ciudades como Arequipa, Cusco y Huancayo.

La película narra la relación de Noe, retablista ayacuchano, con su hijo Segundo y su esposa Anatolia, todos quechuahablantes, quienes viven en un pueblo alejado de la ciudad. Como todo pueblo andino del Perú, esta familia vive en medio de un hermoso paisaje, entre tradiciones y manifestaciones culturales invaluables, pero con las carencias habituales de un lugar olvidado por el Estado desde la creación del Estado.

La casa de Noe sobrevive gracias a los ingresos que consigue el retablista con su trabajo, mientras espera que su hijo siga sus pasos para continuar con esa tradición de artesanos y, de paso, para no ser un campesino o verse forzado a trabajar en los algodonales de la costa, donde pagan una miseria que, no obstante, es más de lo que se gana en las montañas.

El conflicto nace cuando Noe comete actos reprochables entre los habitantes de la comunidad, y el primero en enterarse es su hijo. Con ello, el acercamiento entre ambos se diluye y se crea un ambiente tan tenso que el espectador no puede pasar la saliva por un buen momento. Digamos, hasta el final de la película.

Los diálogos de la película están -al 99%- en quechua, el segundo idioma más hablado del país. Salvo unos pequeños errores ortográficos en los subtítulos (palabras menores), toda la producción destaca por su hermosa fotografía, el movimiento de la cámara, sus planos secuencias y, por supuesto, las actuaciones de los personajes principales y secundarios.

Ver esta película conmueve, no solo por la historia, sino también porque nos pone en la pantalla una parte de la realidad de los peruanos del campo, cuya vida cotidiana es desapercibida por la ciudad más cercana y, claro, mucho más la capital peruana. La pobreza, las pocas oportunidades, el machismo, la falta de comunicación, la explotación laboral, la discriminación, entre otros problemas, son presentados en medio de un hermoso pero desolador paisaje serrano. En suma, la película es un retablo cuya materia prima son los fotogramas unidos con la maestría de un milenario artesano ayacuchano.

Vayan a ver la película. Y no vayan por querer apoyar el cine peruano, sino porque se trata de una película realmente buena.    

Written by Literalgia

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